Con el nuevo curso, nos ponemos las pilas y abrimos un nuevo servicio en nuestro centro que es el Departamento de Psicología Forense. Vamos a dedicar este post a explicarte qué es la Psicología Forense, a quién va destinada, cómo puede ayudarte y cuáles son los principales servicios que se ofrecen. No dudes en contactar y escribir tus comentarios para que podamos ir subiendo contenido de tu interés.

¿Qué es la Psicología Forense?

La Psicología Forense es una especialidad que aplica los métodos y conocimientos científicos de la Psicología en contextos judiciales para facilitar y humanizar las decisiones judiciales.

Las Leyes intentan ordenar y regular el comportamiento humano del que la Psicología es la ciencia especializada. Es por ello, que la labor del Psicólogo en el ámbito de la Administración de Justicia está cada vez más reconocida por los actores judiciales (desde abogados hasta jueces y fiscales) Por un lado, decimos que facilita las decisiones judiciales porque hay ocasiones en que las cosas no son blancas o negras y, muchas veces, la Ley reconoce supuestos que la psicología forense puede clarificar para su correcta aplicación.

Por otro lado, decimos que humaniza estas decisiones judiciales porque comprender el comportamiento en una situación potencialmente delictiva nos permite atinar con la mejor decisión para el castigo, control y extinción de ese comportamiento.

Nos resulta muy difícil comprender cómo otro ser humano en su sano juicio es capaz de hacer según qué cosas. Sin embargo, no es justo que consideremos que todo el que se sale de lo normativo es un enfermo o está mal de la cabeza. Efectivamente, hay ocasiones en las que una enfermedad puede llevar a una persona a cometer actos que, si no fuese por su enfermedad, jamás hubiese cometido, en cuyo caso… ¿sería punible ese acto? Esto no significa que existan enfermedades cuyo síntoma sea la delincuencia, siendo un porcentaje muy pequeño el de enfermos mentales que terminan cometiendo actos delictivos.

Por difícil de creer que resulte, hay personas que sin tener una alteración de sus capacidades es capaz de sobrepasar límites inadmisibles. Gracias a la figura del Psicólogo Forense, se puede discernir qué factores psicopatológicos pueden incidir (si los hubiese) en una conducta delictiva.

El Psicólogo Forense no actúa sólo desde el punto de vista penal valorando la capacidad cognitiva (sabe lo que hace y que lo que hace se sale de la Ley) y volitiva (quiere hacer lo que hace pudiendo no hacerlo) de una persona en el momento de la comisión de un delito, a pesar de ser lo primero en lo que podemos pensar. Desde el punto de vista Civil, para la determinación de la idoneidad de un progenitor como custodio de un menor, el Psicólogo tiene también mucho que aportar. En la misma línea de antes, hablar de idoneidad no significa tachar a unos u otros de mejor o peor padre, simplemente, se valoran las aptitudes de ambos progenitores y se emite una valoración y recomendaciones que velen por el bien del menor. Desde el punto de vista Laboral, desgraciadamente, cada vez está más de moda eso del “mobbing” o acoso laboral que responden a comportamientos identificables y estudiados ya en animales que persiguen un objetivo concreto y que generan toda una serie de síntomas psicopatológicos en el acosado que son evaluables desde el punto de vista psicológico.

Estos son sólo algunos de los ejemplos de la actuación propia del Psicólogo Forense que, como hemos dicho, estudia y analiza el comportamiento humano en una situación concreta aplicando su conocimiento científico para ayudar a los actores judiciales a tomar las medidas oportunas en base a lo recogido en las leyes.

¿A quién va destinada la Psicología Forense?

Cualquier persona puede necesitar o beneficiarse de los servicios de un Psicólogo Forense, pero si eres abogado o abogada o estás inmerso en un procedimiento judicial de la índole que sea, no descartes la posibilidad de que el Psicólogo Forense sea una pieza clave para ti.

  • La labor de un buen abogado es muy amplia, exhaustiva y profesional. No sólo asesora y orienta en base a sus conocimientos técnicos, sino que recoge y organiza las pruebas que puedan ayudar a su cliente y, muchas veces, necesita asesorarles personalmente. Los informes del Psicólogo Forense son considerados prueba pericial y un trabajo profesional de un perito privado puede ayudar a que la prueba documental tome mayor contundencia ante los Magistrados.

No sólo eso. En ocasiones, los abogados necesitan conocer la cruda realidad para poder ejercer su trabajo de forma minuciosa y no son pocas las ocasiones en las que tras una valoración forense, el abogado recoge datos que desconocía que le permiten rediseñar sus estrategias.

Enfoquémonos ahora en la preparación para un juicio… En Sala, se reconoce bien a quienes han ido asesorados por un Psicólogo que ha contribuido a emplear las fortalezas personales tanto del abogado como del cliente para compensar las debilidades de cada uno. Estas fortalezas y debilidades no dependen de la profesionalidad o sinceridad de unos y otros sino que son inherentes al Ser Humano y con un buen asesoramiento, somos capaces de extraer nuestra mejor versión en la situación que sea.

  • Particulares. Como particulares, hay ocasiones en las que nos vemos en situaciones que nos sobrepasan, sobre todo, las relativas a trámites judiciales. Los procedimientos judiciales no sólo son demandantes desde el punto de vista logístico (búsqueda de un buen abogado, recopilación de documentos, trámites y citaciones…), sino también desde el punto de vista emocional. No existe procedimiento judicial en el que no haya asociado una emoción intensa y desagradable que hay que manejar bien sea por enfado, por incomprensión, por decepción, por incertidumbre, por sorpresa, por miedo… Si lo has vivido, seguro que esto te resuena.

El Psicólogo Forense puede orientar y asesorar en base al conocimiento científico de la Psicología acerca de la situación real y posibilidades y ayudarte a contener  y reconducir la emoción que nos impide ser más certeros. Además, muchas veces consideramos cosas que desde el punto de vista científico no son. Tener una valoración forense que nos aporte detalles de la realidad nos permitirá tomas las acciones más idóneas para el mejor resultado de nuestra situación. No olvidemos tampoco que el Psicólogo Forense es Psicólogo, por lo que es el profesional que puede orientarnos hacia los recursos terapéuticos que sean más beneficiosos para nosotros.

¿Cómo puede ayudarte la Psicología Forense?

Ya hemos ido desglosando algunas de las incontables aportaciones que puede ofrecerte un Psicólogo forense en Madrid, pero lo más importante es que no perdamos de vista las dos facetas más importantes que se aúnan en esta especialidad: la Psicología y el conocimiento de lo judicial. Si has estado, estás, estarás o crees que podrías estar en un procedimiento judicial de la índole que sea, no dudes que la Psicología Forense tendrá respuestas que te puedan ayudar tanto para comprender como para decidir.

Nuestra recomendación es que, ante la duda, nos llames y consultes desde tu situación concreta. El procedimiento forense siempre va a tener un esquema común que es el siguiente:

  1. Primera reunión de valoración. Necesitamos conocer tu situación tanto personal como judicial y tus objetivos y pretensiones para poder diseñar contigo el protocolo más adecuado.
  2. Sesión o sesiones de evaluación. Como ya hemos comentado, un informe forense es una prueba pericial que requiere una evaluación científica minuciosa y exhaustiva que, en función de la situación concreta puede cerrarse en una sola sesión o requerir varias sesiones. También es posible que haya terceros que tengan que ser evaluados para hacer la recogida de información más extensa y objetiva posible, siendo también la mínima exigible para no abrir heridas emocionales que sean innecesarias.
  3. Reunión de resultados. Una vez realizada la evaluación forense se comunican los resultados y se valora la posible repercusión de dichos resultados en el procedimiento para el que son recogidos. Hay ocasiones en las que los resultados no son los que, a priori, se esperaban y no siempre el cliente decide continuar con el informe como prueba.
  4. Elaboración del informe pericial. Si así se estima conveniente, los resultados se presentan en forma de informe pericial con su respectivo respaldo científico, una discusión forense exhaustiva y unas consideraciones periciales para que quede listo como prueba pericial.
  5. Ratificación en el Juzgado. Es posible que los jueces necesiten que el perito comparezca en el juzgado para clarificar o defender el informe pericial emitido.

El Psicólogo Forense, también puede ayudarte a preparar tus comparecencias. No todos somos expertos en hablar en público y mucho menos en una sala de vistas frente a abogados, jueces y fiscales. Puedes consultar con nosotros para que te asesoremos y no quede grabado como una situación traumática.

Servicios propios de la Psicología Forense

Algunos de los servicios más extendidos:

  • Evaluación, valoración y asesoramiento en situaciones con menores en riesgo o conflictivos. Algunos ejemplos: Bulling, violencia filioparental o parentofilial, delincuencia, abuso sexual infantil, separaciones y divorcios…
  • Evaluación, valoración y asesoramiento en situaciones de índole judicial en cualquiera de sus jurisdicciones.
  • Evaluación, valoración y asesoramiento para la modificación de la capacidad de obrar. Algunos ejemplos: incapacitación, testamentos, ingresos involuntarios…