En éste artículo encontrarás una nueva estrategia del  TALLER ONLINE “CÓMO CALMAR TU MENTE DE LAS PREOCUPACIONES” .

En esta ocasión tengo el placer (y la suerte) de contar con la participación de Mar Bueno, Dharam Prakash Kaur. Llevamos semanas trabajando sobre cómo podemos ayudar a nuestra mente y a nuestro cuerpo a estar libres de preocupaciones y no podía faltar una herramienta tan positiva e increíble como lo es el yoga. Este artículo pensaba escribirlo yo misma ya que vivo en mis “propias carnes” los beneficios que el yoga genera en el ser humano, pero le propuse a Mar si le apetecía transmitiros ella misma un poquito sobre esta poderosa herramienta.

Mar es mi profesora y maestra de yoga en la actualidad, exactamente de kundalini yoga y realmente ella puede hablaros mucho mejor que yo sobre ello ya que yo soy la que aprende cada semana de sus conocimientos y experiencia.  Cada vez son más las personas que han oído hablar del yoga, que les suena esa palabra o que incluso lo practican. La realidad es que yo era sumamente escéptica y reticente a probar este tipo de disciplinas. Todo aquello que se alejase del método científico propiamente dicho parecía que me daba “alergia”. Os lo cuento porque es muy positivo darnos cuenta de cómo éramos y cómo podemos llegar a cambiar a medida que flexibilizamos y dejamos atrás nuestras reglas rígidas y en algunas ocasiones ineficaces e inservibles.

Me animé a probar una clase de kundalini yoga, y la verdad, el primer día casi me pienso el volver. Mi mente me decía: “´¿pero qué hace toda esta gente?, ¿por qué meditan con mantras?, esto a mi no me va a servir para nada, yo no me relajo con esto ni de broma, ay que se me duermen las piernas, ay que es muy difícil, ay que esta postura no me sale, ay que…..” y aquí me tenéis, disfrutando semana tras semana de esta maravillosa e increíble disciplina.

Nuestra mente nos va a limitar, nos va a alejar de aquello desconocido, de aquello que nos saque de nuestra zona de confort. Si, así funciona y no pasa nada. Se trata de saber identificarlo, darnos cuenta y no permitir que nos incapacite y boicotee.

Desde que yo personalmente practico yoga me siento más feliz, me genera una energía muy positiva que me ayuda a enfrentar mi día desde una perspectiva diferente. Incluso mis menstruaciones son menos dolorosas (que seguro que a más de una de vosotras os será de gran ayuda para esto). Por supuesto fortalece mis músculos pero sobretodo la calma mental es algo que objetivamente he logrado aumentar desde que acudo a clases con Mar.

Os animo a leer el siguiente artículo. Si eres una persona que cae en esas normas rígidas como me sucedía a mi y crees que no puede servirte, te propongo que lo pruebes durante al menos un mes. Muy probablemente en ese caso acabes sintiendo el comienzo de lo que aquí se va a explicar.

También os animo a que, si os interesa este artículo, acudáis a www.yogaencasa.es donde Mar comparte artículos de interés relacionado con el yoga, el bienestar y el ser humano

¿Te animas a probar?
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Todos los seres humanos anhelamos por encima de cualquier otra cosa vivir con tranquilidad. Sin embargo, no es fácil alcanzar ese estado de paz en el mundo actual.

La mayoría de las personas tienen trabajos que no les satisfacen a los que dedican muchas horas de su vida. A eso se le suma la incertidumbre laboral del momento y las casi siempre malas noticias sobre la crisis.

Así el estado más frecuente en la actualidad es el de preocupación. Ponemos el foco en qué pasará mañana y vivimos en un estado de constante ansiedad.

Además parece que si no estás preocupada/o, la sociedad te señala como un auténtico “pasota”. Nada más lejos de la realidad.

El estado natural del ser humano es el relax.

Es cierto que este estado se altera cuando percibimos una amenaza, entonces se pone en marcha nuestro sistema de alerta, necesario para la supervivencia, ya que nos permite reaccionar rápidamente ante un peligro inminente.

Hasta aquí, todo perfecto. El problema surge cuando ese sistema esta estimulado todo el tiempo y durante muchos meses o años. Entonces se produce un deterioro de la salud. Pueden aparecer diversas alteraciones físicas y psicológicas que en la mayoría de los casos requieren de un especialista, médico o psicólogo.

¿Cómo puede ayudarte el yoga para encontrar la calma que quieres?

La palabra yoga significa unión y su objetivo es crear armonía entre todas las partes de nuestro Ser.

Cuerpo, mente y alma trabajando en coherencia para elevar nuestra conciencia y llevarnos a experimentar nuestra expresión más elevada.

Desde los años 70 el yoga y la meditación se están estudiando como posibles tratamientos para la depresión, la ansiedad y el estrés.

Según un estudio reciente de la Harvard Mental Health*, la práctica regular del yoga reduce los efectos de estos y nos ayuda a manejarlos mejor.

el yoga te ayuda a calmar tu mente de las preocupaciones

¿Cómo lo consigue?

En primer lugar, cuando practicamos yoga nos hacemos conscientes de nuestra respiración. La hacemos más lenta más profunda y este control de la respiración (pranayama) hace que la frecuencia cardiaca baje y que el oxigeno llegue con más facilidad a todos los órganos del cuerpo incluido el cerebro.

Este mayor aporte de oxígeno nos ayuda a pensar con más claridad y a nos ayuda a mantener mayor concentración.

Cómo ya sabes la respiración por sí sola puede cambiar en unos pocos minutos nuestro estado de ánimo.

Otro aspecto son las series de movimientos y posturas (asanas) que nos ayudan a aumentar la flexibilidad a tonificar los músculos y a aumentar nuestra resistencia física.

Como cualquier otro ejercicio físico esto liberará endorfinas con lo que aumenta nuestro sentimiento de bienestar. Además el mantenimiento de dichas asanas requiere atención y de nuevo, concentración lo que nos mantiene alejados de las preocupaciones aunque sólo sea en esos momentos de la práctica.

También actúa equilibrando el sistema endocrino y fortaleciendo el sistema nervioso, lo que repercute especialmente en el manejo de nuestras emociones.

La mayoría de las veces no somos conscientes del porqué nos sentimos de una determinada manera.

Con el yoga aprendemos a reconocer esa emoción, a saber de dónde viene, a experimentarla sin juzgarla, lo que nos permite una mejor gestión de la misma. Vamos entrando en un proceso de autoconocimiento y reconocimiento de todo nuestro potencial.

Nuestra autoestima aumenta y comenzamos a aceptarnos tal cual somos. Entonces aceptamos al otro y todo cuanto nos rodea. La vida se ve como un regalo. Y en estas circunstancias la depresión se va alejando.

Otro aspecto de esta práctica es la meditación.

Existen muchos tipos de meditación: en silencio, cantando mantras, en movimiento, etc. Todas ellas encaminadas calmar la mente.

Mediante la meditación liberamos la mente de pensamientos recurrentes y entramos en un estado de escucha consciente de nuestro ser interno. Con la meditación accedemos a partes de nuestro inconsciente donde se encuentran todas esas memorias de dolor o aquellas creencias limitantes que creamos en nuestra niñez o en el útero materno.

La mayoría de nosotros vivimos a través de ellas sin saber que están impidiéndonos crear la vida que queremos.

Con la meditación descubrimos que es lo que nos está frenando y eso nos da la posibilidad de reconstruir todo ese sistema de creencias por unas que más positivas y útiles para la persona.

En resumen, el yoga desarrolla una personalidad de calma. Trabajamos el cuerpo físico para activar los centros energéticos (chakras) y despertar gradualmente nuestra energía creativa para crear la vida que queremos vivir.

Hasta aquí he intentado dar una visión lo más objetiva posible de los beneficios psicológicos del yoga y no quiero cerrar este artículo sin antes contarte mi experiencia personal.

Hace años yo también fui víctima de una profunda depresión. Durante mucho tiempo ninguna actividad me satisfacía, no encontraba alegría en nada de lo que hacía, perdí el entusiasmo, mantuve una relación en la que fui anulada, mis relaciones con los demás eran superficiales, me quejaba todo el tiempo, no quería levantarme de la cama…

¿Sabes de lo que estoy hablando?

Yo comencé a hacer terapia psicológica y mi psicóloga me animo a tomar clases de yoga sobre todo para aprender a relajarme.

Después de algunos meses de práctica comencé a sentirme mejor, más vital y con más energía. Continué practicando y me formé como profesora. Desde entonces todo ha cambiado.

En el transcurso de estos años he experimentado una gran transformación y he sido testigo de grandes cambios en los alumnos que asisten a mis clases.

Hoy para mí, el yoga, y en especial el que yo practico, kundalini yoga, es ese espacio donde me siento libre. Ese lugar donde no soy nada y sin embargo me encuentro llena de todo. Donde todo lo que existe es importante y a la vez nada importa. Donde todas las emociones están y se sienten al unísono. Es tener la experiencia de ser quien soy y quererme aun sabiendo que no soy perfecta.

Es la certeza de saber que no estoy sola, que estamos sostenidos y cuidados, que no hay nada de qué preocuparse, porque todo pasa de manera perfecta en el momento perfecto.

La calma y la conexión con la intuición que ha sucedido con la práctica me han hecho experimentar esa calma y muchos momentos de intensa paz. Es difícil describir con palabras esa sensación. Sólo puedo decir que cuando la experimentas, muchas de las cosas que parecían importantes y que te llevaban a estados de tensión, dejan de serlo.

Y en ese mismo instante sabes que puedes relajarte y disfrutar de tu vida.

Quiero expresar mi profundo agradecimiento a Ana León, por darme la oportunidad de hablar sobre mi pasión.

El mundo de la psicología me fascina y tengo la gran fortuna de estar aprendiendo muchísimo de esta gran persona y excelente profesional.

Espero que esto te sea de utilidad y que si no lo has hecho aún, pruebes una clase y lo experimentes en primera persona.

Hasta pronto

Mar

*http://www.health.harvard.edu/mind-and-mood/yoga-for-anxiety-and-depression