Ahora que se acercan las vacaciones de verano, muchas parejas se plantean ¿cómo puedo mejorar mi relación? Se habla mucho acerca de la rutina, pero entendiendo bien el funcionamiento de la pareja y con unos truquitos muy sencillos, te resultará más fácil obtener niveles óptimos de satisfacción en tu relación de pareja.

como mejorar relacion de parejaEn EnMadrid Psicólogos invitamos a nuestras parejas a trabajar desde la perspectiva de “la barca” de la siguiente manera. Una relación de pareja es una embarcación a la que se suben dos individuos con sus características y dificultades propias y que atraviesa un océano de circunstancias que no siempre son favorables para la pareja. Ante cualquier conflicto, es importante distinguir si la dificultad que atraviesa la pareja tiene que ver con alguno de sus miembros en particular, con las circunstancias en las que se da la pareja o si es la propia relación la que debe reforzarse.

Una vez que tenemos claro que queremos reforzar nuestra relación, es importante conocer los 3 pilares que sustentan las relaciones humanas. Por un lado tenemos el cariño o el aspecto más emocional, relacionado con el bienestar que me genera compartir mi vida con la otra persona. El compromiso tiene que ver con el aspecto más cognitivo o racional y aquí encontraremos todas las creencias que tenemos cada uno de nosotros acerca de lo que es y cómo debe ser una pareja. Por último, no podemos olvidar el componente más instintivo de la pasión que tiene que ver con la atracción.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, vamos a dar unos tips muy rápidos que te pueden ayudar a mejorar tu relación de pareja:

  1. Mejora tu comunicación

Un común denominador en los problemas de pareja es la comunicación ineficaz que existe entre sus miembros. Un básico en la pareja es comunicarse. Si no lo estás haciendo, comienza por darte permiso a compartir con tu pareja tus gustos, preferencias, preocupaciones…

Cuando tengas que hablar de tus emociones, asegúrate de describir la situación objetiva en la que te has sentido mal ofreciendo a tu pareja una alternativa. No des por sentado ni por supuesto. Tampoco hagas valoraciones. Simplemente describe la situación, describe cómo te hizo sentir esa situación y ofrece una alternativa que te pueda hacer sentir mejor en la situación de la que estamos hablando.

Salvo que seas un experto comunicador, intenta ir paso a paso. A menudo, mezclamos situaciones, emociones, preocupaciones… del presente, pasado y futuro y pretendemos que nuestro mensaje llegue a la otra persona. Muchas veces, es preferible simplificar. Aborda un tema y cuando se concluya, comienza el siguiente.

  1. Si tienes dudas, simplemente, pregunta

Este tip tiene mucho que ver con el anterior. Muchas personas caen en el error de iniciar arduas estrategias para obtener información sobre su pareja. La mejor estrategia siempre es el diálogo.

Muchos conflictos de pareja vienen dados por conductas disfuncionales que se han generado por la incapacidad de entablar un diálogo abierto con la pareja acerca de las preocupaciones que nos inundan. De verdad, si tienes una duda, no intentes obtener respuesta de los gestos, presuntas intenciones, comportamientos, cambios de rutinas…

Una pareja que pregunta para resolver sus dudas, refuerza su confianza.

  1. Asume tu responsabilidad

Hablamos de responsabilidad y no de culpa. Ante un conflicto de pareja no existen culpables y buscarlos sólo nos servirá para emplear recursos en una estrategia inútil. Asumir la responsabilidad del conflicto que enfrentamos implica hacer un ejercicio de reflexión y tratar de preguntarse: ¿Hay algo que yo pueda hacer para mejorar esta situación? Cuando dejamos de ser justicieros buscando la culpabilidad, la respuesta a esta pregunta nos llevará a tomar mejores decisiones.

Aunque hablemos de relaciones, nada pasa fuera de nosotros. Si vemos los conflictos como oportunidades de crecimiento personal y relacional, sin falta su impacto será mucho más positivo que si lo vivimos como una desgracia que cae sobre nosotros. Asumiendo las responsabilidades que se tengan en la situación conflictiva nos empoderamos y nos protegemos. La responsabilidad que asumes es la tuya, y eso te protege de no asumir la de la otra persona.

  1. Acepta que la perfección no existe

Pero no sólo que no existe, sino que no va a existir. La excelencia es enemiga de la mejora y si estás en situación de mejorar tu relación de pareja, de nada te servirá tener expectativas tan irreales. Es importante que aceptes el momento y la situación en la que estáis para que te sirva de línea base y desde ahí tratar de mejorar hacia una situación más deseable.

Es un aspecto francamente complicado, porque es muy frecuente trabajar con ideales. Sin embargo, cuando quitamos la presión de la perfección, la relación de pareja respira y se somete a menor presión y resulta paradójicamente más sencillo mejorarla y valorar cada uno de los avances.

  1. Haz que cada día cuente

¿Cuánto tiempo hace que no te arreglas para cenar con tu pareja como en aquella primera cita que tuvisteis? Una relación de pareja es un recorrido, no una meta. Por ese motivo es importante seguir alimentando la ilusión por compartir la vida por la otra persona. Por supuesto que no siempre es fácil, pero es necesario hacer el esfuerzo de buscar los espacios necesarios para que tu relación se fortalezca.

Invitarle a cenar a su restaurante favorito, preparar un plato especial, compartir juntos una película mítica para la otra persona… Se trata muchas veces de comprometerse con la relación y premiarla porque sí. No es necesario que sea el aniversario para tener un detalle y, hasta en el día a día, podemos tener pequeños comportamientos que cuenten más que las grandes sorpresas. Sé creativo y desafíate cada día en conocer cada día más a tu pareja.

  1. Asegúrate de que compartís tiempo de calidad

Vivimos una época en la que las nuevas tecnologías nos alejan. ¿Cuántas veces has visto a una pareja cenando en un restaurante sin mirarse, atendiendo cada uno a los asuntos de su móvil? Es muy importante que las parejas hagan un esfuerzo importante para asegurarse de que existe tiempo de calidad en la pareja. No es tan relevante la cantidad sino la calidad del tiempo que comparte la pareja. Si sólo pueden ser 5 minutos, que sólo sean 5 minutos; pero que en esos 5 minutos no haya elementos ajenos a la propia relación.

5 minutos de mirarse a los ojos, sentirse y reencontrarse pueden construir mucho más que un viaje paradisiaco del que sólo vuelvas con fotos preciosas y una grata experiencia. Los momentos más importantes y bonitos, nunca aparecen en las fotografías.

  1. Desafía los límites de tu relación

Una relación es importante que esté viva y que no deje de crecer. Desafiar los límites de la relación no significa tirar de la cuerda sino intentar dar un paso más allá. Enfrentarse a nuevos desafíos, a nuevas metas, a nuevas experiencias…

Sé creativo y valiente. Prueba un restaurante nuevo, plantearos metas conjuntas que os ayuden a avanzar, probad juntos cosas que ninguno haya probado y decidid si os gusta o no… Estos pequeños gestos pueden ayudar a expandir la relación y a fortalecerla. Recuerda los tres pilares: cariño, compromiso y pasión; que serán en los que se basen los límites de tu relación.

  1. Relaciónate desde el amor

                Puede parecer un absurdo, pero es muy importante que te relaciones con tu pareja desde el amor: hacia ti, hacia la otra persona y hacia la propia relación. El amor compasivo no siempre es fácil de ejercer, pero sin falta ayuda al desarrollo. No estamos hablando de ser más efusivo sino de ser cálido. Relacionarse desde el amor implica aceptarse uno mismo y aceptar al otro y, desde ahí, avanzar hacia adelante. Cuando nos relacionamos desde el amor, nos volvemos severos pero no exigentes. Este matiz ayudará a que tu pareja sea mucho más saludable.

  1. No pierdas tu individualidad

Es importante que las partes se sientan, eso mismo, partes de la pareja. En la medida en la que conservamos nuestra individualidad, nos hacemos generosos con la otra persona y descargamos de tensiones innecesarias de la relación. Si esta individualidad lleva a no cuidar al otro, habrá que tomar decisiones al respecto; pero no te preocupes si tu pareja y tú no compartís aficiones. Puede ser una excelente oportunidad de fortaleceros dentro de la relación como individuos autónomos e independientes.

Conservar la individualidad va a incidir directamente sobre la tolerancia y la generosidad dentro de la pareja. Además, el bienestar que produce la relación es muy superior cuando puedes ser tú mismo que cuando tienes que renunciar a aspectos de ti mismo. Las personas que sienten que pueden ser ellas mismas en la relación de pareja, tendrán mayor motivación para mantener la relación que aquellas que intentan cambiar a la otra persona con el único objetivo de mantener la relación.

  1. Acude a terapia

Ante un conflicto, la pareja puede optar por romper el vínculo, por hacer como que el conflicto no ha existido y permanecer igual o por desarrollar cambios que mejoren la relación y la satisfacción de ambos miembros con el mantenimiento de la relación de pareja. Siendo el cambio a mejor la opción elegida, la terapia de pareja puede favorecer y potenciar la consecución del objetivo de mejora.

No dudes en consultar con un profesional que os ayude a dotaros de las herramientas necesarias para seguir desarrollándoos dentro y gracias a la relación de pareja. Tanto si la opción es la continuidad de la relación como la ruptura, un proceso terapéutico puede marcar la diferencia en esta y tus futuras experiencias de pareja.